Hallan un extraño calamar como el de la película Finding Nemo (Buscando a Nimo) – el pequeño pez púrpura, conocido como Rossia pacifica, dejó a los científicos del equipo de Nautilus muertos de la risa cuando se tropezaron con su escondite en las aguas del sur de California la semana pasada.
“El rechoncho calamar (Rossia pacifica) es parecido a un cruce entre un calamar y pulpo, pero está más estrechamente relacionado con la sepia”, dice el equipo de Nautilus.
“Esta especie pasa la vida en el fondo marino, activa una chaqueta de moco pegajoso en el sedimento de su madriguera como camuflaje, dejando sus ojos sobresalir para atraer a sus presas como camarones y peces pequeños”.
Los biólogos se sorprendieron cuando vieron al calamar rechoncho con ojos saltones y color purpura a 900 metros de profundidad en el océano. Era como si ellos hubieran tropezado con un dibujo animado. Si esto no hace que usted quiera ser un biólogo marino, nada lo hará.
El calamar como el de la película con ojos brillantes, fue descubierto por exploradores subacuáticos unidos al buque de investigación, E / V Nautilus, frente a la costa de California, y después de algún debate, los biólogos que lo observaban desde la superficie lo identificaron como una especie de sepia -Rossia pacifica – una versión particularmente rara en la naturaleza.
Curiosamente, se podría pensar que los biólogos se equivocaron cuando dijeron que definitivamente era una sepia, pero a pesar de su nombre, y el hecho de que pertenecen a la orden sepiolida de los cefalópodos, estas criaturas están más estrechamente relacionadas con la sepia de lo que están los calamares o pulpos.
También es conocido como calamar bola de masa, tienen con el manto redondo (o cuerpo) de la sepia, pero sin hueso de sepia, que es como la cáscara dura interna y quebradiza. Tienen el mismo número de tentáculos que el calamar, con ocho brazos con ventosas, además de dos brazos largos para agarrar la presa.
Los bellos colores de la sepiolida, son en parte por las bacterias bioluminiscentes que fijan su residencia en su manto.
Estos chicos pasan la mayor parte de su vida en el fondo marino.
Su rango es muy amplio – han sido encontrados en el Océano Pacífico al Norte de Japón y al sur de California, según los investigadores de la Monterey Bay Aquarium Research Institute (MBARI) a más de 1.300 metros de profundidad. Algunos también han sido vistos hasta los 300 metros (984 pies). La realidad nos muestra que puede existir un calamar como el de la película.

¿Qué te parece?