Ser más rico no significa comer mejor. El miedo de Donald Trump en su alimentación nos habla de dos potenciales desequilibrios en su vida de millonario.
Uno de ellos requiere excesiva limpieza, y otro lo estimula a comer comida chatarra.
Trump padece de germofobia, trastorno que provoca miedo a las bacterias (1).
El miedo de Donald Trump por los pequeños invasores le hace comer los alimentos equivocados para la salud.
Él confesó su predilección por la ‘comida chatarra’ y se volvió noticia.
Dijo que son pocos los restaurantes que asiste con frecuencia. Y todo por el miedo de Donald Trump en su alimentación.
La germofobia, le hace escapar de los gérmenes, tanto en humanos como en los objetos o comidas. El miedo de Donald Trump, por ejemplo, hizo que no les de la mano a ciertas personas.
Él elige con sumo cuidado los alimentos que consume.
Lo curioso que él mismo reconoció que Kentucky Fried Chicken y McDonalds son de su total confianza y que come todos los días los productos allí vendidos.
«Soy alguien muy limpio. Me agrada la limpieza, y yo creo que es preferible ir allí que a algún lugar que no tengo idea de dónde procede la comida», explicó el presidente estadounidense.
Es entendible que un germófobo no tenga confianza en lo que come, pero sorprende los alimentos que elige.
Barack Obama, seguía una dieta estricta incorporando alimentos nutritivos para su organismo.
«El Big Mac me encanta, la hamburguesa de cuarto de libra es genial», manifestó Donald Trump, según recogió el New York Times (2).
Trump reconoció su debilidad por el pescado y para él «la carne debe estar bien cocida, como una piedra».
También declaró que en oportunidades no toma desayuno y que su «plato fuerte» es la cena.
En agosto del 2016, se le ve comiendo pollo frito de KFC en Instagram durante en un vuelo privado
Lo polémico es que la dieta de Trump no es buena ni por causa de los microbios.
La comida rápida que se vende en determinados países no solo tiene bacterias, sino que elimina los microbios buenos que tenemos en el organismo.
Esto es lo que dice un estudio de la Universidad de Pittsburgh (Estados Unidos) publicado por la revista Nature.
En este, cambiaron las dietas de 20 africanos, que comían verduras y cereales, y 20 afroamericanos, que comían comida rápida.
En tan solo dos semanas, la mucosa de los africanos se alteró (para mal) aumentado su riesgo de tener cáncer de colon.
Trump prefiere la carne bien cocida, para reducir al máximo la presencia de microbios patogenos. Pero aumenta así considerablemente (un 70%) el riesgo de tener cáncer. Esto de acuerdo a una investigación de la Escuela de Salud Pública de la Universidad de Minnesota en Estados Unidos.
RECURSOS EXTERNOS:
(1) miedo a las bacterias
(2) New York Times

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