Los jardines de Tívoli – uno de los más antiguos parques de diversiones de Europa – se remonta a mediados del siglo XIX, cuando Georg Carstensen logró convencer al rey Christian VIII de crear una atracción para el entretenimiento del pueblo danés a las afueras de Copenhague con una muy simple premisa:
«Cuando las personas juegan, no piensan en política».
Fue de esa manera que el 15 de agosto de 1843 abrieron sus puertas lo que hoy es el segundo parque de diversiones de más antigüedad del mundo, en una superficie de aproximadamente 83 mil metros cuadrados en Vesterport, hoy uno de los puntos más importantes y céntricos de la capital dinamarquesa.
Unos cuatro millones de visitantes lo visitan al año, los Jardines de Tívoli es el elegido por la mayoría de los escandinavos y es el cuarto parque más visitado de Europa, detrás de Euro Disney, EuropaPark y Efteling.
Al recorrerlo cuesta creer que se trata de un parque de más de 170 años de antigüedad.
Logra un equilibrio perfecto entre lo nuevo y lo viejo.
Por dar un ejemplo, el tradicional Teatro del Pavo Real tiene 200 años.
Los daneses son afectos al sol y, desde los primeros rayos de la primavera, eligen cualquier espacio verde para sentarse con los amigos o en familia.
La Montaña Rusa cumple el primer siglo este año, está construida totalmente de madera, es el juego más antiguo del parque.
El escenario de sus montañas cuenta con dos picos –uno de 26 metros de altura–, túneles y la cascada artificial.
Pero, para reales amantes de la velocidad y adrenalina, Tivoli tiene otro recorrido:
“El Demonio” – un vertiginoso viaje en una montaña rusa moderna –
Se podría seguir con “Vértigo”, una avioneta que vuela en círculos a toda velocidad.
Al mismo estilo de entretenimiento se propone la “Torre Dorada”, el “Odín Express” y “El Monzón”- un juego mecánico similar a lo se conoce como «Alfombra Mágica».
Hay además un acuario con un arrecife de coral de treinta metros y con infinidad de peces, también conciertos de música clásica y tiene más de 35 restaurantes de comida rápida de distintas regiones del mundo (desde 60 DKK X persona).
Para pequeños hay vuelos en una nave espacial o en alguno de los inventos de Da Vinci.
Puede completar la visita recorriendo Den flyvende Kuffert (El Arcón Volador), recorriendo las historias del autor Hans Christian Andersen. La entrada general sale 13,20 euros.
Los paseos cuestan entre 25 DKK y 75 DKK.
26,53 euros sale el pase general para todas las atracciones), al que debe sumarse al precio de la entrada general.

¿Qué te parece?