Un pequeño chip de computadora fue aprobado el miércoles por la FDA para la implantación en el brazo de un paciente para poder acelerar la información vital acerca de la historia clínica de un paciente a los médicos y hospitales. Se viene el 666
Con el pellizco de una jeringa, el microchip se inserta debajo de la piel en un procedimiento que dura menos de 20 minutos y deja sin puntos de sutura. En silencio y de forma invisible, el chip latente almacena un código que libera información específica al enfermo cuando se escanea sobre él.
Cualquier identificador que se estampe para ser detectado en cualquiera de los alimentos, hace aparecer nombres y precios en el visor de la caja.
Piense Obamacare. Piense en Apocalipsis 13. Donde habla que ninguno que no tenga la marca va a poder comprar o vender, piense en cuál es su número 666.
El Director ejecutivo de la compañía, Scott R. Silverman, es uno de media docena de ejecutivos que se han puesto los chips. Silverman expresó que los microchips para poder ser usados por los médicos también podrían ser utilizados para fines de seguridad, como el seguimiento de movimientos de empleados a través de plantas de energía nuclear.
Tales usos de seguridad son poco comunes en los Estados Unidos.
Mientras tanto, el chip se ha utilizado para la fantasía pura: tolvas del club en Barcelona, España, utilizan ahora el microchip para entrar en una zona VIP y, a través de enlaces a otra base de datos, el pago de velocidad muy similar a una tarjeta inteligente.

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