El muy reconocido programa de búsqueda de talentos cristianos de Raúl Gil – como el “Brazilians Got Talent” – tiene en esta oportunidad juntos a 2 poderosos de la canción cristiana, Jotta A y Michely Manuely.

Michely Manuely nació el 4 de septiembre de 1999, desde pequeña tuvo una gran potencia vocal e interés por la música gospel.

Participó en el grupo de jóvenes talentos de la audición para niños de Raúl Gil.

Michely cuenta que comenzó a ministrar las Alabanzas luego de que su mamá recibió una cura milagrosa del cáncer en etapa avanzada con metástasis.

Después de que su madre fuera bautizada, la cantante no dejó de alabar a Dios en su iglesia.

Cómo empezó todo…

Un día, una claridad inmensa despertó en la madrugada a su madre, la Sra. Roseli. Después de eso le vino a la mente que debía salir de la ciudad donde vivía.

Después de tres meses estaban en São Paulo, su madre tenía la sospecha que tenía cáncer en el útero.

Después de 15 días, vino la confirmación. Era un cáncer muy agresivo: adenocarciroma maligno.

En este punto, la Sra. Roseli sentía una tristeza muy grande y pensando que todo lo que había hecho hasta allí era en vano.

Comienza a luchar contra el cáncer

Recordaba algunos versos Bíblicos tales como:

“… Que tu corazón no se turbe, cree en Dios…”

«El Señor es mi pastor…»

“… aunque ande en Valle de sombra de muerte, no temeré mal alguno, porque tú estás conmigo.”

La Sra. Roseli sentía que Dios estaba escuchando sus oraciones, porque donde estaba en ese momento, no había recursos médicos para esta enfermedad gravísima.

Cuando fue programada para la cirugía, se le informó que no había ninguna vacante.

Desesperada quería vencer, pero bajando la cabeza clamó a Dios y en segundos el ordenador comenzó a parpadear. La vacante había llegado, impresionando a los asistentes.

El diagnóstico mencionaba que la enfermedad se había extendido a través del cuerpo.

Resultado: Metástasis extendida – etapa muy avanzada, con pocas posibilidades de curación.

Con este resultado, la cirugía podría no realizarse debido a la gravedad. La Sra. Roseli clamó a Dios por un milagro.

Los médicos resuelven un tratamiento con quimioterapia y radioterapia.

Estando todo listo para iniciar el tratamiento. se Solicitó una resonancia magnética. De pronto ¡una sorpresa!

El cáncer ya no era una metástasis. Ahora era posible hacer la cirugía.

Después de doce horas de cirugía sin tener que ir a UCI para recibir sangre como los doctores predijeron, vino la recuperación.

Ante tal milagro los médicos pidieron los exámenes, para estudiarlos en un Congreso.

Aun así, pidieron hacer radiación por precaución.

Una batalla más para ganar.

Casi terminando la radioterapia, se produce en la Sra. Roseli una infección llamada Pseudomonas Aeroginosa.

Durante 24 días fue hospitalizada y aislada, su sangre fue secándose y también sufría de ritmias con fiebre de 39 grados que no bajaba y no cesaba.

Debido a lo grave del cuadro clínico, dejaron las visitas y pidieron que se llamaran a parientes lejanos, porque lo peor podría suceder en cualquier momento. Además, los visitantes no podían estar demasiado cerca al paciente.

La Sra. Roseli, percibía incluso si no se lo decían directamente, que todos esperaban lo peor.

Incluso ante el “Valle de sombra de muerte” la Sra. Roseli cantó himnos y mostró a los médicos su confianza en Dios Todopoderoso.

La recuperación llegó, pero no por mucho tiempo.

Salió del hospital, pero después de 4 días fue hospitalizada otra vez debido a la fiebre alta.

Tres paros respiratorios, su frecuencia cardíaca pasó de 280 a 300. Desesperación…

Un Milagro más…

Los médicos entraban y salían sin poder hacer nada.

Pero entonces entra un médico…

Un médico que no necesita un grado en la Universidad, ni estudiar las células humanas, ya que fue él quien las hizo; y no necesita permiso para operar.

Con una barba y cabello largo entra en la habitación y se presenta como Cristo.

La Sra. Roseli le dijo que era bueno tener “Cristo” por nombre.

El Doctor hizo unos procedimientos sencillos y el latido cardíaco volvió a la normalidad en pocos minutos.

¡Un nuevo milagro ocurrió!

Ofrenda a Dios

Durante tal angustia, Roseli había ofrecido lo más preciado de su vida a Dios a cambio de una liberación, sus hijos.

Con su ofrecimiento, la Sra. Roseli se bautiza ese día y sus hijos cantan una canción donde su hija Michelle de 9 años se revela como una cantante a Dios.