Los cálculos renales pueden causar dolor severo y con frecuencia requiere una atención rápida de los médicos. Aprende cómo evitar o remediar ese problema.

Estamos hablando de una condición dolorosa caracterizada por la formación de piedras que bloquean el sistema urinario.


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Popularmente conocido como piedras en el riñón. Esta formación endurecida puede surgir en los riñones y atraviesa otras partes del tracto urinario.

El canal de uréter que lleva la orina a la vejiga es muy estrecho.

Por eso, las partículas quedan pegadas en los extremos. Para expulsarlas, el cuerpo produce contracciones y surge un intenso dolor.

Los riñones funcionan como dos grandes filtros de sangre. Además de agua para formar la orina, conservan diversos elementos tales como el calcio, el ácido úrico y el oxalato.

Cuando estas moléculas aparecen en grandes cantidades y hay poco líquido para disolverlas, los cristales o agregados se acumulan y se convierten en cálculos renales. Su tamaño varía, pero puede llegar a 2,5 cm.

Las piedras formadas de calcio son aproximadamente el 80% de los casos de piedras en el riñón. Esto ocurre cuando el intestino promueve la absorción excesiva del mineral, que no puede satisfactoriamente ser excretado por los riñones.

Después hay una formación excesiva de cristales de calcio.

Del mismo modo, cuando hay una concentración excesiva de ácido úrico u oxalato (causada por un pobre rendimiento del cuerpo, por ejemplo), puede formar dolorosas piedras en los riñones (1).

Hay un cuarto tipo de piedra, la más rara, la estruvita.

A diferencia de las otras, esto afecta principalmente a las mujeres. Su origen se asocia con una infección causada por la bacteria Proteus mirabilis, alterando el pH de la orina. Lo que facilita la agregación de las partículas de magnesio, fosfato y amoníaco.

La formación puede llegar a 11 centímetros, ocupando todo el espacio del riñón.

Como es más suave, la humectación puede pasar a través de ella y por lo tanto no hay dolor. Es un peligro, porque el problema no se detecta y se extiende – y el riñón puede terminar seriamente afectado.

Signos y síntomas

– El cólico se inicia en la zona lumbar y migra a otras áreas
– Dolor en la parte baja del abdomen
– Sangre en la orina
– Náuseas y vómitos
– Deseos de orinar todo el tiempo

Factores de riesgo

– Sexo masculino (el problema afecta tres veces más hombres, especialmente entre 20 y 40 años)
– Abuso de sal en la alimentación
– el consumo en exceso de alimentos ricos en calcio y proteínas
– Poco líquido en la dieta
– Las altas temperaturas. (Mucho sudor y la falta de una adecuada hidratación dejan la orina más concentrada, mejora la aglomeración de las partículas)
– obesidad
– Hipertensión
– Predisposición genética

Prevención

La dieta es un factor importante para controlar el problema. Para evitar la cristalización de sales, el cuerpo necesita agua. Así que una de las primeras reglas es tomar muchos líquidos.

Una forma de comprobar si la cantidad es suficiente hay que prestar atención al color de la orina. Este debe ser pálido – si es de color amarillo, significa que es demasiado concentrado y puede facilitar la formación de cálculos renales.

Evitar la sal. Como salchichas, embutidos, enlatados y fideos instantáneos.

Evitar los alimentos con alto contenido de oxalato. Como ser espinacas, nueces, pimienta y té negro, por ejemplo. Las personas con altas concentraciones de ácido úrico en la sangre también deben reducir la ingesta de cerveza, carne y mariscos.

Algunos expertos siguen recomendando precaución con los suplementos de calcio.

El mineral es importante para el cuerpo, pero la suplementación sólo se puede hacer con la recomendación de un médico. De lo contrario, la sobrecarga puede dar lugar a daño renal.

Diagnóstico

El dolor intenso causado por los cálculos renales es el punto de partida para la detección del problema. La orina muy densa y oscura o manchas de sangre es otra señal de advertencia. Las pruebas de laboratorio puede analizar la acidez y la presencia de cristales o infección en la orina.

Para investigar el tipo de cálculo y donde se encuentra estacionado, un médico puede pedir ultrasonidos o rayos x.

Al ser transparentes, las piedras formadas de ácido úrico no aparecen en estas pruebas. Una tomografía computarizada se suele usar para atrapar a este tipo de masa. Procedimientos más invasivos: Se puede utilizar la urografía excretora e intravenosa. Se hacen con la inyección de colorante para asignar el área y detectar piedras más pequeñas y otros cambios importantes en el tracto urinario.

Tratamiento

Cuando es pequeña, la piedra es generalmente expulsada de forma natural. Simplemente se aumenta la cantidad de líquido ingerido o se lo inyecta en la vena.

Cuando tienen 1 centímetro de diámetro: Una opción es la litotricia extracorpórea, menos agresiva para el cuerpo. Aquí, las ondas electromagnéticas destruyen el material sólido.

En la técnica percutánea tradicional, se hace una incisión en la parte posterior del paciente.

Un dispositivo penetra en la piel hasta el borde para eliminar el cálculo. El procedimiento requiere hospitalización hasta por cinco días para recuperarse.

Hoy en día existe una técnica más sencilla, llamada uretero-nefrolitotripsia flexíble.

Detona las formaciones duras con el láser con un dispositivo que se inserta a través de la uretra. En este método, sin embargo, a veces un intento no es suficiente. Por lo tanto, se debe repetir cada dos semanas durante un máximo de cuatro sesiones, siempre con anestesia general. El postoperatorio vale la pena, porque la persona se libera el mismo día.

Recursos externos: (1) www.mayoclinic.org