Cuánto tiempo duran los alimentos en la nevera

16 septiembre, 2014 | adm | SALUD

los alimentos en la nevera

Cuánto tiempo duran los alimentos en la nevera para que duren más y no pierdan sus nutrientes se consigue simplemente siguiendo algunas pocas reglas que son normas básicas de conservación.

¿Se pueden poner a congelar todos los alimentos?
¿Cómo preservarlos sin que se pierdan propiedades nutritivas?

Pautas generales.
1. Procurar que no transcurra mucho tiempo desde que obtenemos los alimentos hasta que los metemos en la nevera. Especialmente ultracongelados.

2. El freezer y la heladera deben estar limpios y ordenados. No amontonar los alimentos “para que el aire circule y refrigeren eficazmente».
3. Nunca meter alimentos calientes en la nevera. Porque aumentará el consumo de energía.
4. Evitar colocar alimentos en las salidas de aire, ya que el aire a baja temperatura podría congelar la comida
5. Se debe abrir la puerta el tiempo estrictamente necesario.

Alimentos de origen animal

1. Si compramos carne y pescado en bandejas, podemos conservarlas así hasta que se utilicen. Si lo hemos comprado al corte, debemos envolver los filetes o las porciones lo mejor posible –es mejor envasarlos al vacío–, así se evita la oxidación –que produce reacciones enzimáticas y degradan la calidad de los alimentos–, la pérdida de humedad y la contaminación microbiana.
En el caso del pescado, conviene guardarlo ya limpio, ya que sus vísceras tienen una mayor carga microbiana.

2.
Carne, fiambre, pescado y marisco deben ocupar el espacio donde la temperatura es más baja, ya que el frío evita el desarrollo de microbios. Hoy en día todas las neveras cuentan con cajones o áreas específicas para cada tipo de producto.

3. ¿Cuánto tiempo podemos conservar los alimentos de origen animal en la nevera?
Según los expertos de la OCU:

Carne vacuna y cerdo de 3 a 5 días
Pollo, pavo y carne picada, 1 a 2 días
Pescado, 2 días
Embutidos, 3 a 6 días
Huevos, 21 días
Salsas, 2 y 3 días
Mantequilla, 3 o 4 semanas
Leche fresca abierta, 2 días
Leche Ultrapasteurizada 3 o 4.

◾Atención: la carne picada y sus productos derivados hay que mirarlos más de cerca, como ser las salchichas frescas o hamburguesas. ¿La razón? Su proceso supone haber tenido mucho contacto con el exterior, mucha manipulación y mayor riesgo de contaminación.

◾Huevos: Aunque en el supermercado no estén en la zona de refrigerados, conviene conservarlos dentro de la nevera que, por norma general, está situada en la puerta.

◾Lácteos: los quesos deben guardarse bien envueltos para evitar que pierdan humedad y se resequen. Hay que tener en cuenta que los quesos frescos tienen un menor tiempo de conservación. Y la leche fresca (una vez abierta), siempre en la zona de más baja refrigeración.

¿Carne ultracongelada? Está bien, pero congelar pescado blanco fresco en casa va en detrimento de su calidad, ya que el proceso de congelación modifica su textura y el nivel de agua de sus moléculas. Para evitar que esto ocurra, lo mejor es comprarlo ultracongelado de origen.

Vegetales

Con pepita y hueso, pequeños frutos y hortalizas de hoja como lechuga, espinaca y acelgas pueden mantenerse hasta su consumo en los envases que se venden en las grandes superficies.

La temperatura del frigorífico debe fijarse en 4± 1 oC, temperatura límite para evitar la proliferación de microorganismos patógenos.

En el caso de frutas, verduras y hortalizas, su temperatura de conservación no debe ser nunca inferior a 0 oC, dado que temperaturas más bajas pueden causar daños por congelación superficial y deteriorar su calidad. Por este motivo, las frutas y verduras deben colocarse en los cajones inferiores del frigorífico, manteniendo una temperatura de 2± 1 oC.

El tiempo de conservación de la fruta depende de la especie (e incluso de la variedad) y de su maduración.

Fruta muy madura acelera la maduración de las demás y una pieza podrida contagia al resto, por lo que es necesario periódicamente revisar y separar la fruta que esté demasiado madura o empieza a deteriorarse.
Por ejemplo, las fresas y otros pequeños frutos como frambuesas y moras se deterioran rápidamente, por lo que es preciso conservarlas en la parte más fría del frigorífico, dentro de su envase perforado.
Los frutos de hueso (como melocotones, ciruelas, nectarinas, albaricoques o cerezas) y de pepita (peras o manzanas) van en el cajón inferior sin necesidad de envase.

Las uvas y membrillos, en el mismo lugar, aunque dentro de una bolsa perforada que los proteja.

¿Y qué frutas no deberíamos meter en la nevera?

Los plátanos, siempre que los consumamos pronto, ya que las temperaturas bajas oscurecen su piel. Los cítricos (naranjas, mandarinas, limones y pomelos), en cortos periodos de conservación, tampoco necesitan conservación frigorífica. Y no es recomendable refrigerar ciertas frutas de origen tropical, como el aguacate y la piña, puesto que se detiene su proceso de maduración natural.

A la hora de congelar fruta, se debería utilizar siempre materia prima en su punto óptimo de madurez y mejor si antes ha sido tratada como puré, cociendo la fruta troceada, azucarada o añadiéndole zumo de cítrico.

Ajo, cebolla y patatas no se han de conservar en el frigorífico, basta con un lugar fresco y seco ventilado. Papas, batatas, mejor lugar oscuro. Las porciones sobrantes de ajo o cebolla se pueden conservar en la nevera envueltas en papel film hasta su consumo.

Tomates se conservan mejor también en un lugar fresco y seco con buena ventilación y a temperatura ambiente, ya que las bajas temperaturas inducen su ablandamiento y hacen que pierdan sabor.

Apio, Alcachofas, berenjena, brócoli, coles de Bruselas, endivias, guisantes frescos, judías verdes, acelgas, zanahorias, espinacas o lechuga, se deben conservar en el cajón inferior del frigorífico, en el envase perforado en que se adquieren para mantener la hidratación.

En recipientes no perforados es necesario vigilar la aparición de moho o concentración de agua; y en productos no embalados, quitar las hojas, tallos y partes marchitas.

Todos los productos vegetales se pueden congelar. Patatas, guisantes, judías verdes, coliflor, espárragos, espinacas, acelgas, zanahorias, cebolla y pimiento. No se puede congelar el tomate y lechuga.

La temperatura de conservación recomendada es de -18°C, que garantiza que la fruta congelada dure de 18 a 24 meses; y la mayor parte de las hortalizas y verduras, entre 12 y 18 meses.

elpais.com

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