Dieta antitóxica y antialérgica

7 septiembre, 2013 | adm | SALUD

Dieta antitóxica y antialérgica

Muchos años atrás teníamos a un profesional de origen italiano como médico principal de nuestra familia. Él era un adelantado a su época para hablarnos de las dietas antitóxicas y antialérgicas. Su nombre era Vicente Bruno. No podemos olvidar con agradecimiento todo lo que nos enseñó como familia. Él era un médico integral que se ocupaba del hombre como un todo. Investigador incansable, sus vastos conocimientos y práctica médica excedían el común de sus iguales.

Él trataba a todo igual, ricos o pobres, era muy exigente con todos y su medida no era el dinero. En su consultorio debíamos estar muy de madrugada para poder ser atendidos debido a las interminables colas que se hacían esperando su turno. No perdía tiempo cobrando individualmente sus consultas y mandaba la cuenta una vez por año ¡Después que la persona estaba curada o mucho mejor de salud!

Él nos hablaba de la necesidad del cuidado integral del individuo y nos daba largas cartillas con instrucciones para poder llevar una vida saludable. Él era sobre todo un padre y un maestro. Peleado a veces con otros profesionales porque el no veía necesario el uso de medicamentos «caros» si con cosas sencillas y aun caseras daban el mismo resultado. El nos hacía aprender de memoria como comer y las cosas que podíamos hacer por nosotros mismos para evitar enfermedades o para mitigarlas. Entre todas sus enseñanzas una de las principales era una larga cartilla que hablaba de cómo comer y que decía:

Dieta antitóxica y antialérgica.

Básicamente nos hablaba de la necesidad de depurar y dar descanso al organismo dándole excelentes nutrientes.

El aconsejaba lo primero que se hace a la mañana al levantarse es tomar una ducha de agua fría frotando vigorosamente el cuerpo con las manos.

En las primeras 2 horas del día debíamos tomar más de 1 litro de agua o algún té o infusión. en esas dos horas no comer nada.

La comida principal podía ser al mediodía o a la noche y debía constar de proteínas del tamaño de la palma de la mano preferentemente grilladas de carne de res o pollo o pescado. Acompañado con un buen plato de vegetales verdes y de color crudos, y vegetales de color verde oscuro como la espinaca hervidos al vapor del tamaño de un generoso plato con aceite de oliva u otro aceite pero poco.

Se acompañaba de 2 huevos frescos caseros (hoy orgánicos) hervidos o levemente fritados en primer aceite y que siempre quede la yema blandita. Junto con esto un porción de 220 mil (un vaso grande) de yogurt casero hecho con buenos cultivos (seguramente hoy sería con leche orgánica y deslactosada) Muy importante era la calidad del cultivo.

Les digo que a mí me costaba comerme todo en una comida. Pero la química de toda esta combinación es lo importante porque deshincha y es atóxica y limpia el cuerpo.

La comida que no era la principal constaba de hasta 1 kilo de fruta madura.

Los fines de semana se comían libre pero el lunes se recuperaba y se desintoxicaba todo el día comiendo fruta madura.

Otro día les digo algún otro aspecto de esta dieta.

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