Nueva relación entre obesidad y temperatura corporal

Nueva relación entre obesidad y temperatura corporal

5 junio, 2018 | adm

Dos universidades de España encontraron una nueva relación entre obesidad y temperatura corporal. Los ratones que carecen del sensor frío consumen más alimento cuando deberían estar durmiendo.

“La capacidad de mantener la temperatura corporal en ambientes más fríos puede contribuir al desarrollo de la obesidad en la edad adulta”, dicen los investigadores. Así un nuevo estudio sugiere una relación entre obesidad y temperatura corporal. Según una publicación de JNeurosci (1).

Alimentos para dar calor al cuerpo.


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Es una manera de producir energía a partir del combustible aportado por los alimentos. Se mantiene una temperatura corporal constante mediante la generación y conservación de calor.

Casi la mitad del presupuesto energético humano gastado durante una vida sedentaria se utiliza para mantener una temperatura corporal de alrededor de 37 grados centígrados. (98,6 grados Fahrenheit).

Los investigadores son Rosa Senaris y sus colegas de la Universidad de Santiago de Compostela y de la Universidad Miguel Hernández de Alicante (España).

Ellos encontraron esta nueva relación entre obesidad y temperatura corporal.

En un entorno ligeramente frío, los ratones que carecen del canal iónico de detección de frío llamado TRPM8 consumieron más alimento durante el día.

Esto cuando los ratones generalmente deberían estar dormidos.

El aumento de la ingesta durante el día comenzó a una edad temprana y dio lugar a la obesidad y el azúcar en la sangre en la edad adulta. Que puede haber sido causado en parte por la utilización de grasa reducida.

En comparación con los animales control, los ratones deficientes de TRPM8 perdieron más calor corporal en poco frío.

En particular durante los períodos de ayuno cuando su temperatura corporal cayó por debajo de 30 grados Celsius. (86 grados Fahrenheit).

La investigación representa un enlace no reconocido previamente entre sistemas de detección térmica, termorregulación y la ingesta de alimentos. Esto puede abrir nuevas vías para prevenir y tratar la obesidad.

Seguramente seguirán con los estudios y encontrarán nuevas maneras de tratar este flagelo moderno.

Recursos externos: (1) www.jneurosci.org




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