Si hago corajes ¿puedo amamantar?

12 febrero, 2015 | adm | OPINIÓN

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Existen algunos mitos en cuanto a la leche materna. La leche de la mamá es lo mejor que le puedes dar a tu hijo para el desarrollo.

Pero, amamantar puede ser difícil para algunas mamás. Requiere aprendizaje que puede durar semanas y que puede ser difícil y pueden surgir diversos obstáculos.

Cuando no había la información médica de hoy, en el pasado, las dificultades se explicaban con determinadas creencias.

La mayoría eran mitos, segur reporta babycenter:

Mito 1: ‘Mi bebé no aumenta de peso y creo que es porque no come lo suficiente’.

Es uno de los miedos típicos de una mamá que amamanta. Si das el pecho no sabes con exactitud la cantidad de leche que toma tu bebé, con un biberón, si lo sabes.

En esto, tu pediatra te tranquilizará. En los primeros meses de tu bebé, tu pediatra lo pesará regularmente. Y si él dice que está bien, entonces le estás dando la suficiente leche.

Pero, erróneamente, si la mamá, o la abuelita, piensan que el bebé no sube de peso, pueden empezar a darle fórmula para complementar. Eso creará un círculo vicioso: más fórmula toma el bebé, menos lactará y menos leche producirá la madre.

Mito 2: ‘No tengo suficiente leche’

Recuerda que no se puede saber la cantidad de leche que tú produces. Durante los primeros días después del parto, la mamá no produce leche, sino calostro, sustancia amarillenta que sale en muy poquita cantidad y es justo lo que el bebé necesita para ese momento.

Mito 3: ‘Creo que mi leche no es buena’

Generalmente, tu leche posee la misma composición que el de todas las mamás. Aunque no lo creas, inclusive las mamás que viven en países pobres, la composición de su leche materna es igual, a no ser que haya un problema médico.

Mito 4: Mis enojos harán que se seque la leche

Si estás estresada puede que tu leche tarde más en fluir, pero no quiere decir que no vayas a producir leche. Le leche no va a desaparecer o secar porque estés enojada o hayas tenido disgustos. Tus nervios no cambiarán la composición y la nutrición de tu leche.

Mito 5: ‘Si mi leche se ve aguada tengo que dejar de amamantar’

A veces la leche materna tiene aspecto acuoso, pero esto es normal. Al principio del amamantamiento la leche tiene menos grasa, por eso se ve aguada.

Cuando ya tienes unos minutos amamantando, la leche sale con más grasa.

No debes comparar el color de la leche materna con la leche de fórmula – son muy diferentes

Mito 6: ‘Para que yo produzca más leche tengo que comer ciertas cosas y no comer comidas “frías”.

Algunas culturas tienen creencias con el balance entre el ″frío″ y ″calor″. Después del nacimiento lo consideran un periodo caliente y por eso se cree que las mamás deben evitar los alimentos calificados como “fríos”.

Aunque son prácticas inofensivas, el peligro reside en comer ciertos alimentos y dejar de comer otros y no llevar una equilibrada dieta.

-Frijoles, jalapeños (picantes) o el chocolate no se recomiendan en la lactancia según ciertas costumbres, porque reducirían la producción de leche- Aunque es cierto que hay ciertos alimentos que pueden afectar a tu bebé, pero estos no reducen tu leche. Los bebés pueden ser sensibles al sabor en la leche cuando tú comes coliflor o ajo.

Mito 7: ‘Mi mamá no tenía mucha leche, así que yo tampoco tengo’

La cantidad de leche que una mamá produce, a no ser por problemas médicos, es la frecuencia con que alimenta a su bebé. Cuanto más lacta tu bebé, más leche producirás en tu cuerpo.

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