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Símbolo del maltrato animal, una perrita es liberada

Una perrita, enjaulada toda su vida – símbolo del maltrato animal – es finalmente liberada y dada en adopción. Una pobre perrita fue enjaulada toda su vida.

La usaban para reproducción. Al fin consigue su libertad y el amor de una familia que la quiere.

Los perros tratados con crueldad no pueden ocultar su alegría al encontrar un hogar lleno de amor.

BB – Símbolo del maltrato animal (1,2)

El caso de esta perrita enjaulada, después de pasar toda su vida encerrada en una jaula en un sótano, al fin encontró su libertad.

El pequeño criadero de perros caniche – un símbolo del maltrato animal – ha salido recientemente a la luz por su crueldad.

La perra tratada cruelmente, por fin ha encontrado un hogar feliz. Después de pasar su vida encerrada en una pequeña jaula, comenzó a ver la luz del sol.

El perro, llamado BB, era un caniche de una fábrica de cachorros. Fue utilizada para reproducirse una y otra vez durante años en un sótano en Carolina del Norte, EE.UU.

Afortunadamente fue rescatada durante una incursión por la Sociedad Humana de los Estados Unidos (HSUS). Ahora BB se está ajustando a una vida mejor.

Jessica Lauginiger, gerente de crímenes animales en HSUS, dijo a The Dodo: “Ella era muy pequeña, y se parecía a una criatura indefensa”.

Un símbolo del maltrato animal que no debe volver a repetirse

“Puse mi mano en la jaula, y vino a oler un poco. Ella era muy reticente a la atención humana, pero la quería”.

BB fue llevada al Cabarrus Animal Hospital.

La pequeña perrita llamó la atención de la recepcionista Brenda Tortoreo. Ella la describió como “Muy pobrecita” y “asustada hasta la muerte”.

Cuando Brenda llegó a su casa, dijo cómo puso a BB en el suelo. Pero ella, en vez de explorar su nueva casa, siguió caminando en círculos explorando solo su nueva almohadilla.

“Creo que eso es todo lo que sabía hacer” dijo Brenda.

“Ella nunca supo lo que era el sol. Ella no sabía lo que era la hierba, y estaba aterrorizada de ella”.

Pero a medida que pasaba el tiempo, poco a poco BB se acostumbró a su nuevo entorno.

RECURSOS EXTERNOS:

www.charlotteobserver.com

Ahora se deambula por la casa y ha “salido de su caparazón”.

Brenda añadió: “Ella es mi pequeña princesa.”

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