
Chinos inventaron baterías de dulce, que son pilas de azúcar recargables y sin peligro ambiental cuyo agente es la maltodextrina, bien conocida por su uso en bebidas, kétchup, chocolates y bizcochuelos.
Lo maravilloso es que duran 4 veces más que las pilas alcalinas y son biodegradables quedando llenas de azúcar cuando se agotan.
Los investigadores son de origen chino pero residentes de EEUU. Según dijeron en ‘Narute Communications’ el proceso científico es la hidrólisis enzimática parcial del almidón.
Percival Zhang aprovechó la capacidad de esta sustancia, la maltodextrina, siendo su reacción diferente a las pilas comunes ya que necesita mucho aire en su interior.
Zhang recibió un premio de 750.000 dólares de una fundación por su invención.
Esta pila no será necesaria descartarla cuando se agote ya que sol es necesario rellenarla otra vez de maltodextrina.

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