Datos que todo hipocondríaco tendría que saber si quiere alimentar su obsesión conocer las bacterias y pequeños residentes que viven en los elementos de nuestro diario uso.
Celulares
Acumulan bacterias de la boca, piel y heces.
Un teléfono tiene 18 veces más bacterias que la cadena del vater, según la Universidad de Stanford, y otra investigación de la Queen Mary de Londres, uno de cada seis celulares está contaminado por bacterias fecales.
El hielo de restaurantes.
Una investigación concluyó que seis de cada diez restaurantes de las cadenas populares tenían niveles de bacteria en el hielo más altos que en muestras de agua del inodoro.
Se recomienda en casa limpiar y desinfectar los recipientes de hielo cada vez que se usen.
Cepillo de dientes.
Gérmenes, hongos y virus habitan en él.
Hay más microorganismos que cualquier otra parte del cuerpo.
Llegarían hasta tu cepillo de dientes gotas minúsculas al tirar la cadena del baño o al lavarte las manos.
Trapos de cocina y estropajos.
Sus condiciones de humedad los hacen aptos para microorganismos.
La cosa más sucia del hogar es la esponja de cocina.
Limpiarla con frecuencia o secarla en el microondas o en el lavavajillas en un ciclo de secado.
Tabla de cortar
Tiene 200 veces más bacterias fecales que un asiento de inodoro.
Después de cada uso, se debería meter en el lavavajillas o limpiar y desinfectar con agua caliente.
Platos o juguetes de mascotas.
Se recomienda lavarlos una vez por día, según un análisis de la National Sanitation Foundation (NSF) de EEUU, son uno de los 10 lugares más sucios de la casa.
Se recomienda lavarlos todos los días, con una gotita de lejía.
Lavarse las manos después de jugar con los animales, especialmente antes de comer.
Máscara de pestañas.
Caducan a los tres meses una vez abiertas. Acumulan bacterias que causan conjuntivitis y orzuelos.
Los carritos del Súper
Pueden estar más sucios que un baño público.
Los botones del cajero automático
Las manijas de la puerta.
El control Remoto
El Menú del restaurante
La ropa nueva, se aconseja lavarla antes de estrenarla.
El colchón. Aspirar a fondo el colchón, usar cubre-colchón y lavar a 55 grados centígrados, cuidado con los animales que se suben y ayudan a los ácaros.
Las manos. Lavarse las manos puede ser una de las cosas que llevas haciendo mal toda la vida: Si es posible, utilice una toallita de papel para cerrar el grifo.
– Un consejo extra: cómo escoger el baño público más limpio. Suele ser el más cercano a la puerta, porque todo el mundo cree que es el más sucio.
Forrar con papel higiénico la taza de un váter público no aísla de gérmenes.
Y si estuviéramos en un festival y hubiera 100 baños deberíamos evitar los primeros 37.

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