…para la salud humana, según han dicho científicos iraníes.
Esto fue reportado por la agencia de noticias iraní IRNA donde cita estudios que sugieren que la carne cocinada a fuego abierto o en la parrilla «contiene sustancias dañinas», comparables en su impacto negativo en el cuerpo humano como el de los gases de escape del coche.
Según los investigadores, la razón de ello es que el «humo de leña es un método tradicional», dando un sabor especial a los platos preparados.
La agencia señala que los científicos, tanto en el extranjero y en Irán llevaron a cabo estudios de laboratorio y modelado por ordenador de los procesos que ocurren durante la fritura de carne con la madera.
Ellos mostraron una relación directa con la aparición de peligrosos carcinógenos en los alimentos por la forma de su preparación. Como se ha señalado por la agencia, los compuestos peligrosos presentes en el humo al cocinar la carne o de la barbacoa en la parrilla pueden aumentar la probabilidad de una mutación del ADN humano en un centenar de veces.
Y esto es un presagio de cánceres. Pocos podían imaginar que su impacto con en el humo de la parrilla con leña y la carne ligeramente carbonizada, es incluso mayor que el daño causado en el cuerpo por un prolongado consumo de tabaco.
Naturalmente, la agencia escribió que tal testimonio de médicos e investigadores contribuyen poco al buen humor iraní que no pueden imaginarse sin el tradicional almuerzo de los deliciosos kebab de pollo o de los kebabs de cordero cocinados a la parrilla. Lo más probable es que no dejarán completamente de cocinar en un fuego o brasas abiertas – porque sería contrario a sus tradiciones milenarias.

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