Según un estudio de la Universidad de Kentucky, EEUU, un remedio de libre venta ayudaría al dolor emocional como al dolor corporal.
Lo puede obtener en los aparadores de las farmacias y hasta en cualquier quiosco que venden productos de paso como gasolineras y despensas.
El remedio vendido con marca Tylenol le puede ayudar a curar un corazón roto.
Sí, el paracetamol o acetaminofen, como se lo conoce también, lo puede ayudar a calmar los dolores emocionales.
Si alguna vez has pasado por una mala ruptura, probablemente haya experimentado el fenómeno llamado «dolor» o «angustia.» ¿No es interesante que utilicemos expresiones de dolor para describir el rechazo social? Así, los investigadores han propuesto que esto no es sólo una coincidencia, de hecho, creen que el procesamiento del dolor físico y social puede estar vinculado.
Es posible que el utilizar el paracetamol pueda calmar diversos dolores y molestias. Pero ¿sabía usted que puede adormecer el dolor emocional también?
Las personas que toman paracetamol diariamente sienten menos daño después de interacciones sociales negativas mostrando una menor activación en regiones del cerebro importantes para el dolor físico y social. Entonces, ¿cómo puede un medicamento destinado para aliviar el dolor físico también reducir el dolor «social»? Algunos científicos han sugerido que los mismos mecanismos neuronales pueden subyacer en ambos tipos de dolor.
El dolor en el cerebro
Los investigadores han propuesto que los animales evolucionaron con un comportamiento social complejo, los sistemas existentes de dolor físico fueron cooptados para responder al dolor social. Dos regiones del cerebro, la corteza cingulada anterior dorsal (DACC) y la ínsula anterior (AINS), están involucrados en ambas respuestas.
Los pacientes con daños en estas zonas no reportan dolor en respuesta a situaciones físicamente dolorosas. Por otra parte, estas regiones se activan cuando se sienten excluidos o miran fotos de los seres queridos que han fallecido.
Sin embargo, un estudio reciente sugiere que, aunque tanto el dolor físico y social activan estas regiones, pueden activar diferentes grupos de células del cerebro dentro de cada región.
El rechazo lo puede insensibilizar
¿Sabía que inmediatamente después de que se nos excluye, nos paralizamos a nivel emocional? En un estudio, se les dio a los participantes un cuestionario de personalidad y dieron resultados falsos: Tendrían muchas relaciones gratificantes a lo largo de la vida o podían quedar solos.
Cuando se le preguntó que predigan sus sentimientos futuros, las predicciones de rechazo de los participantes eran más neutrales que las de los participantes «aceptados». Este embotamiento emocional se asemeja a la insensibilidad física para el dolor, la analgesia, que sigue a una lesión.
Y, curiosamente, este embotamiento emocional va acompañado de entumecimiento físico, así los individuos excluidos muestran altos umbrales de dolor y tolerancia al dolor.
Solapamiento neuroquímico
Nuestras experiencias de dolor implican que se produzcan productos químicos del cerebro llamados opioides. Los opioides alivian el dolor físico y aumentan la sensación de euforia.
Las endorfinas son los opiáceos que se liberan después de la lesión para impedir que el cerebro reciba las señales de dolor (por eso es qué no se siente de inmediato el dolor al golpearse los dedos en la puerta) Como usted pudo haber predicho, los opioides también están implicados en el dolor social.
Las personas que han mutado los receptores opioides son más sensibles al dolor físico y al rechazo social. También presentan mayor activación de la DACC y AINS cuando es rechazado.
* Tomar demasiado paracetamol es realmente una mala idea y tomarlo para adormecer el dolor emocional es peor. Siempre hay que observar las recomendaciones prescriptas y consultar a su médico antes de medicarse por sí mismo.

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