La fecundación in vitro ya quedará caduca, la reproducción en el nuevo sistema no conocerá el padre ya que permitiría crear ‘cócteles de genes’ abriendo la puerta a la reproducción en las parejas homosexuales sin la necesidad de pedir donantes.
El nuevo método de fecundación elaborado por los científicos se llama ‘gametogénesis in vitro’, dice la investigadora Sonia M. Suter, del George Washington University.
Lo novedoso es que los gametos —células sexuales que ejercen la reproducción— salgan de células madre embrionarias. Este sistema ha sido ya probado en ratones con éxito.
Según la científica, la gametogénesis realizada in vitro desempeñaría un importante papel en la fecundación para tener un niño totalmente sano por medio de una selección prenatal más segura y fácil.
Esta tecnología prometedora abriría la posibilidad que los bebés tengan uno, dos o más papás biológicos.
Esto es una revolución para parejas heterosexuales con problemas de fertilidad y otras del mismo sexo, ya que el método permite que se reproduzcan sin la donación de óvulos o esperma de otro.
Pero, la paternidad múltiple se podría tornar en un muy importante desafío para la humanidad porque cambiaría para siempre la idea de lazos familiares. Para ejemplificar, si añaden el ADN de 20 personas distintas, prácticamente sería imposible saber quién son los padres del bebé.
Según las palabras de Suter: “Avances en la ciencia han hecho posible la derivación de gametos viables reproductivamente in vitro en ratones. La investigación en células humanas sugiere que en vitro gametogénesis («GeV») con potencial reproductivo algún día sea posible con los seres humanos.
Esta tecnología permitiría a parejas del mismo sexo tener hijos que están biológicamente relacionadas con ambos; permiten que los individuos solo procreen sin la contribución genética de otro individuo; y facilita la «multiplex» de crianza, donde los grupos de más de dos individuos procrean juntos, producen hijos que son la descendencia genética de todos”.
La ciencia médica trae nuevas soluciones y con estos nuevos desafíos éticos, espirituales y legales que necesitarán discutirse en el cercano futuro.

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