Grasa en el hígado ¿El alcohol es siempre la causa?

21 febrero, 2018 | adm | SALUD

Grasa en el hígado ¿El alcohol es siempre la causa?

La acumulación de grasa en el hígado se conoce como ‘Hígado graso’ (o ‘Fatty liver en inglés).

Los casos de la enfermedad no dejan de crecer y preocupan a las autoridades.


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La esteatosis hepática o hígado graso (como se le conoce) es la deposición de grasa en las células del hígado. Lo que puede conducir a un daño generalizado de estas células (Hepatitis) y la destrucción progresiva del órgano (cirrosis).

Causas de la esteatosis hepática (EH) o grasa en el hígado

Siempre se la relacionó con el consumo excesivo de alcohol. La relación entre el alcoholismo y el hígado graso estuvo presente en el universo médico.

La pregunta inmediata del doctor ante los resultados positivos de un ultrasonido es: ¿Tiene el hábito de beber? La respuesta negativa levantaba inmediatamente la sospecha clínica.

La hepatitis crónica como la hepatitis B o C, el etanol u otro hepatotóxico son causas comunes de esteatosis hepática [HS] (1).
Estos son mecanismos exclusivamente metabólicos que patrocinan la mayoría de los casos de infiltración de grasa del hígado. Por esta situación, la EH es el resultado de dos funciones metabólicas que se le da el nombre de esteatosis alcohólica (ENA).

La naturaleza del diagnóstico es fundamentalmente clínica (historia). Ya que la evaluación microscópica de ENA difiere poco de la esteatosis causada por el consumo excesivo de alcohol, y no siempre es posible distinguir el proceso mediante parámetros de laboratorio.

La obesidad y la esteatosis alcohólica (ENA)

No es coincidencia que el crecimiento estadístico de ENA está en línea con el fuerte aumento de la obesidad global. La prevalencia se da en casos de sobrepeso y obesidad (BMI mayor que 25). Esto puede variar entre 25 y 60 por ciento dependiendo de los métodos de investigación y población del estudio.
La obesidad y la ganancia de peso sistémica, hacen que las células hepáticas puedan ser llenadas con grasa. El hígado entonces evoluciona en ENA. La evolución del proceso puede terminar en cirrosis. Esto igual que el consumo excesivo de alcohol, hepatitis crónica y otros hepatotóxicos.
Estudios norteamericanos recientes muestran que en las dos últimas décadas la prevalencia de ENA se ha duplicado en niños y adolescentes. En la actualidad el 10 por ciento de ese grupo y del 20 al 30 por ciento de los adultos tienen esta condición.

Sintomatología

ENA es un fuerte factor de riesgo para el desarrollo de las enfermedades cardiovasculares y la diabetes tipo 2. La mayoría de los pacientes presentan formas no graves de la enfermedad, con pocos o ningún síntoma. De ahí que el diagnóstico se conozca solamente en un examen de ultrasonido de rutina.
Las quejas comunes son dolor en el lado derecho del abdomen, justo debajo de las costillas y la sensación de plenitud (estómago lleno). El dolor severo en estas áreas puede ocurrir en los resultados más graves.

¿Qué hacer?

La grasa en el hígado está grandemente determinada por la obesidad. Todos los factores que conducen a la obesidad son potencialmente capaces de inducir la ENA. Tratar la obesidad establecida o evitarla es la conducta obvia.
Además, se deben tratar los trastornos metabólicos, la diabetes, incluso sin la obesidad concomitante. Mucho colesterol y muchos triglicéridos en la sangre también deben ser tratados.

Recursos externos: (1) www.healthline.com

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